Amor Amorfo

19 06 2008

La cosa oblonga se acercó a husmear a la cosa elíptica de forma tímida, con cierta precaución. La cosa elíptica emitió un respingo, aunque carecía de ojos parecía que estaba dormida y se había despertado de forma súbita. Su cuerpo palpitó, como el de un flan o el de un globo hinchado relleno de agua. La cosa oblonga emitió un gemido, agachando lo que parecía su cabeza y de forma sumisa. La cosa elíptica lo olisqueó, aunque careciese de nariz. En menos de un segundo ya estaban refregando sus orondos y palpitantes cuerpos.
Veinte segundos más tarde aparecieron diecinueve diminutas figuras esponjosas del interior de la cosa oblonga y diecisiete figuras oblicuas de la cosa elíptica. Todos ellos se arrullaron y se alejaron de plano arrastrando sus extraños e inmensos cuerpos. Juntos, para siempre para no separarse jamás.

© Richard Archer – 2008 (Todos los derechos reservados)

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