Incógnita Cotidiana

2 09 2008

Parecían como dos árboles en mitad del desierto. Permanecían abrazadas, la una a la otra. Eran muy extrañas, ambas vestían igual, una camiseta blanca de manga corta y un pantalón tejano; una de ellas era muy alta y la otra muy bajita, las dos con el pelo corto y rizado, sus rostros poseían rasgos simiescos que también se apretaban hacia el centro de su rostro como si estuvieran haciendo en ese momento muchísima fuerza. La gente que las veía al pasar por la calle no se paraba a preguntar que estaban haciendo aquellos dos personajes allí; si por ejemplo esperaban a alguien, o se habían perdido o si por sus expresiones se encontraban aterradas por algún suceso desagradable reciente que les podía haber sucedido. Nadie se les acercó. Nadie les preguntó. Nadie se compadeció de ellas. Nadie supo hasta cuándo permanecieron las dos allí, de pie, agarradas la una con la otra formando un solo y compacto ser. Su presencia se convirtió en una incógnita. Un enigma perpetuo incluso hasta para ellas mismas.

© Richard Archer – 2008 (Todos los derechos reservados)

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Serendipity

22 06 2008

Mi homeo me ha confesado que, entre dos opciones, tengo que escoger la que me haga más feliz, porque si estoy feliz, estoy bien; si estoy bien mi cuerpo está más sano, y que, de todos modos, la perfección no existe.

© Eva Royo – 2008 (Todos los derechos reservados)