El síndrome del numero uno

22 06 2008

Era el mejor cardiólogo del mundo. Un día su corazón enfermó. Como no se fiaba del resto de sus colegas decidió realizarse el trasplante él mismo. Murió en cuanto separó el corazón dañado de su cuerpo.

Su viuda lo denunció, por negligencia. Ganó el pleito y se hizo millonaria.

© Richard Archer – 2008 (Todos los derechos reservados)

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